NOMBRAMIENTO Y RENOVACIÓN DE AUDITORES

El nombramiento de auditores viene regulado en los artículos 264 y 265 de la Ley
de Sociedades de Capital. Concretamente el artículo 264, nos expone que el
auditor de cuentas “ será nombrada por la Junta general antes de que finalice el
ejercicio a auditar, por un período de tiempo inicial, que no podrá ser inferior a
tres años ni superior a nueve, a contar desde la fecha en que se inicie el primer
ejercicio a auditar, sin perjuicio de lo dispuesto en la normativa reguladora de la
actividad de auditoría de cuentas respecto a la posibilidad de prórroga y a la
duración de los contratos en relación con sociedades calificadas como entidades
de interés público.
Por otro lado el artículo 265 regula el nombramiento de auditor cuando la Junta
General de la Sociedad no lo hubiera realizado antes del cierre del ejercicio a
auditar. En este sentido “los administradores y cualquier socio podrán solicitar
del registrador mercantil del domicilio social la designación de la persona o
personas que deban realizar la auditoría.”
Asimismo, en este artículo se regula la posibilidad de que socios o accionistas
minoritarios puedan solicitar el nombramiento de auditor al Registro Mercantil,
de forma que “los socios que representen, al menos, el cinco por ciento del
capital social podrán solicitar del registrador mercantil del domicilio social que,
con cargo a la sociedad, nombre un auditor de cuentas para que efectúe la
revisión de las cuentas anuales de un determinado ejercicio siempre que no
hubieran transcurrido tres meses a contar desde la fecha de cierre de dicho
ejercicio”.

Por otra parte, en lo que concierne a la prórroga del contrato de auditoría, en la
normativa actual, establece la posibilidad ser renovados por períodos anuales o
por períodos máximos sucesivos de tres años, una vez que haya finalizado el
período inicial.

En este sentido, indicar que a mediados de 2010, con la modificación de la Ley de
Auditoría de Cuentas (por Ley 12/2010, de 30 de junio), el legislador introdujo
una figura novedosa: la prórroga tácita del contrato de auditoría.
No obstante, la posterior aprobación del Reglamento de desarrollo de dicho texto
refundido, por Real Decreto 1517/2011, de 31 de octubre, (artículo 52) redujo en
buena medida la virtualidad de la nueva figura al exigir, por un lado, la
información de la prórroga a la junta general que apruebe las cuentas del último
ejercicio para el que estaba nombrado el auditor y, por otro lado y de forma
especial, la comunicación al Registro Mercantil en un plazo determinado: el de
depósito de las cuentas anuales auditadas correspondientes al último ejercicio
contratado.

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